Problemas cotidianos. Soluciones simples.

Ser ama de casa implica un reto de naturaleza diversa…

Cruzada capilar de una “Coconut Lover” (parte 1)

12 comentarios

Las cosas de coco me fascinan. Hasta para el cabello…

Amo el coco. Lo que sea que contenga coco, me hace voltear la cabeza.

He leído una y mil veces, que el aceite de coco es bueno para el cabello… Y yo quiero ese aceite. Es decir… Mi cabello. Mi cabello me lo ha pedido de una forma muy especial.

¿Qué hago entonces? Salgo a buscarlo, en una cruzada capilar sin precedentes, de esquina en esquina, de la macrobiótica (tienda naturista, herboristería) al supermercado, y viceversa.

Como es para el cabello, y como he adquirido ya alguna experiencia con este asunto de los productos capilares, quiero que sea 100% aceite de coco. La señora malencarada de una de las tiendas que visito, me ofrece un envase lleno de siliconas, en el que el aceite de coco hizo una fugaz aparición como cuarto ingrediente, y, sin embargo, la etiqueta dice “aceite de coco”. Me despido y sigo buscando.

Sucede que, cuando finalmente encuentro el producto maravilloso que mi cabello ha soñado durante días, aceite 100% de coco virgen, hecho en mi país (arriba la economía local! 🙂 ), orgánico certificado, el mismo tiene dos graves defectos: primero, es una gran cantidad para mí sola, y no lograría gastarlo antes que expire. Segundo, es bastante caro. ¿Por qué no fabrican un envase más pequeño y más barato?

Decepción. Regreso a casa. Hay que seguir buscando…

Descubro que hay gente que hace su propio aceite de coco. Y pienso “¡A lo mejor yo también puedo hacerlo!”

Y sigo buscando en internet la forma de hacerlo… ¡Eureka! ¡Sí existe! ¡Y no es difícil!

Así es como se hace:

Paso 1: Conseguir un coco

Lo más natural posible. Aunque por lo general, el acceso más sencillo lo tenemos en el supermercado. La abuela de mi esposo recomienda escoger los que tengan un color más oscuro, en lugar de los café claro. Yo le hice caso, y escogí el más oscuro de todos. Además, hay que asegurarse de que tenga líquido dentro. Si no suena el agua cuando lo agitamos, el coco está rancio y ya no nos sirve.

Paso 2: Abrir el coco

Parece fácil. De hecho lo es. Pero de la forma en que abramos el coco, va a depender qué tan sencillo o difícil sea, al final, obtener la carne, que es lo que se usa.

El método más sencillo que yo he encontrado para abrir el coco y obtener la carne, es el que muestra este video que les dejo a continuación:

Esta otra forma, no facilita tanto sacar la carne, pero es buena en caso de que no contemos con la herramienta específica para sacar corchos. Es mi segunda mejor.

Algo importante, es que para abrir el coco y sacar el agua, se escoge uno sólo de los puntitos negros que tiene la fruta. Uno de ellos es más blando que los otros, y es éste el que vamos a aprovechar.

Paso 3: Hacer la leche de coco

Este es un paso sencillo y feliz. Estoy segura que les gustará. 🙂

Se pone en la licuadora toda la carne obtenida, partida en trozos. Se llena de agua la licuadora hasta que el líquido cubra los trozos. Se licúa. Se pasa por una manta o paño para colarlo. El resultado de este proceso, es lo que se conoce como “leche de coco”. Y el método que les he propuesto, les brinda una leche de muy buena calidad, con apenas 10% o 15% de agua.

De aquí, se pueden tomar dos caminos para aprovechar este delicioso, saludable y nutritivo producto. (Eso, obviamente, sin contar la parte que van a querer probar, inmediatamente después de haber concluido el proceso. 😉 ) De ellos les hablaré en la segunda parte de este artículo.

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12 pensamientos en “Cruzada capilar de una “Coconut Lover” (parte 1)

  1. espero con ansias la segunda parte 🙂

  2. Pingback: Cruzada capilar de una “Coconut Lover” (parte 2) | Problemas cotidianos. Soluciones simples

  3. Pingback: Cruzada capilar de una “Coconut Lover” (parte 3) | Problemas cotidianos. Soluciones simples

  4. Hola, Ana maría qué tal queda el aceite :)? yo también amo ese olor !!

    • Hola, Claudia!

      ¿Te refieres al aceite que se prepara en casa?

      La verdad queda muy bien! De hecho, este proceso de fermentación que he descrito en el blog, es el que utiliza la empresa “Ecoco” aquí en Costa Rica para hacer su aceite, el que estuve a punto de comprar y que mencioné en este artículo.

      Hace poco adquirí un envase más pequeño de esa misma marca (de 30 ml), con la intención de compararlo con el que yo he fabricado en casa. Pero tuve un accidente, y el aceite se derramó por toooodo mi bolso en el camino a mi casa. 😦

  5. Oh, pucha que pena que se halla derramado, en cuanto prueba haré mi aceite de coco, muchas gracias por responder 😀

  6. Pingback: Champú de coco Bioland | Problemas cotidianos. Soluciones simples

  7. Disculpa mi ignorancia, pero la carne del coco se mezcla con la misma agua del coco o con agua normal?

  8. Ohhh muchas gracias por la respuesta. Leeré la segunda parte.

  9. Pingback: Concurso “Mi producto fiel” | Problemas cotidianos. Soluciones simples.

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