Problemas cotidianos. Soluciones simples.

Ser ama de casa implica un reto de naturaleza diversa…

El límite del caos financiero 2: viviendo fuera de la realidad

Deja un comentario

A veces, el único dinero que tenemos para gastar realmente, es el que los demás imaginan que tenemos... ;)

A veces, el único dinero del que realmente disponemos para gastar, es el que los demás imaginan que tenemos… 😉

(Para leer la parte 1 de esta serie, puede dar clic aquí)

El tema del dinero, es un tópico sobre el cual reflexiono y vuelvo a reflexionar con frecuencia, porque he comprendido ya, a punta de golpe, que es demasiado importante y capaz de determinar muchas más cosas de las que uno se imagina cuando todavía es muy joven y no tiene experiencia.

Cuando pienso en la crisis financiera que hemos afrontado en mi hogar, sólo puedo darle a los sucesos esa explicación: fuimos dos jóvenes inexpertos, que no supimos manejar nuestra realidad porque no fuimos capaces de interpretarla.

¿Significa esto, acaso, que toda pareja o persona joven está condenada a sufrir “la crisis financiera de su vida”, antes de entender cómo realmente deben funcionar las cosas y salir a flote?

Tal vez. Aunque una zona optimista de mi cerebro, me lleva a desear que no. Creo que una persona joven puede educarse en lo financiero, aprender a manejar sus ingresos, y saltarse el paso de la crisis. Esto, claro está, depende de cada quien, y de cuánto estemos dispuest@s a esforzarnos en ese aprendizaje.

Si tuviera que dar un consejo para evitar la crisis, a aquellas personas o parejas jóvenes que estén cerca de padecerla, sería este:

“Observe sus finanzas. Si las circunstancias cambian, las finanzas deben modificarse también, con prontitud.”

Sé que suena muy sencillo pero, por experiencia personal, puedo decir que hacen falta cuotas industriales de voluntad para poner en ejecución esta idea tan simple.

Luego de todas estas meditaciones acerca de los “pasos” que nos llevaron a la crisis, siempre vuelvo a esta conclusión.

Cuando la crisis nos cayó encima, mi esposo y yo intentamos seguir a toda costa con la vida que habíamos llevado hasta ese momento. El cambio en nuestro ingreso –que se redujo sustancialmente- y en nuestras rutinas, no significó una modificación de nuestros hábitos domésticos y, por tanto, tampoco en lo financiero.

Supongo que, en parte, porque no queríamos dar la apariencia a nuestros amigos y familiares de que “algo andaba mal”. En parte también porque no aceptamos que nuestra realidad había cambiado. Y, finalmente, porque no teníamos la mínima idea del camino desastroso en que nos encontrábamos enrumbados, debido a nuestra inexperiencia.

Al menos en cuanto a guardar las apariencias tuvimos éxito, lamentablemente. Yo seguía yendo de compras con mi suegra, como si nada. Él salía con sus amigos a comer en lugares costosos una vez por semana, religiosamente. Juntos llevábamos regalos caros para toooodos los miembros de la familia, cuando nos reuníamos para la fiesta de Navidad. Nadie hubiera jamás sospechado que debíamos gran parte de lo gastado en esos rubros, o que estábamos teniendo serios conflictos de pareja por culpa de ello.

Simplemente la aceptación de la realidad, y el cambio de actitud que ello hubiera implicado, nos hubiesen mantenido al margen de aquel abismo en que nos quedamos estancados por largo tiempo.

¿Y ustedes? ¿Cuál dirían que fue el “motivo principal” que les ha llevado a una crisis financiera en sus familias? ¿Qué medidas han seguido para evitar llegar a ella? Compartan sus experiencias…

Anuncios

¡Tu opinión me interesa! Comenta aquí...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s