Problemas cotidianos. Soluciones simples.

Ser ama de casa implica un reto de naturaleza diversa…

El límite del caos financiero 4: recomendaciones financieras para una esposa

Deja un comentario

http://mujer.ahorro.net/2012/06/12/inicia-una-meta-de-ahorro/

Recomendaciones financieras para esposas
(Imagen tomada de Ahorro.net)

Llegar a la conclusión de que tenemos problemas financieros en casa, suele ser un momento difícil y complicado para todos. Lo menos que queremos, es que el mal rato que está pasando nuestra economía familiar, se traslade al ámbito de las relaciones de pareja.

He aquí algunas recomendaciones que podrían resultar útiles, nacidas de mi propia y difícil experiencia, para las esposas/compañeras/amas de casa que se estén enfrentando una situación económica familiar difícil:

1)      Ponga atención e involúcrese.

Como ya mencioné en otro momento, los problemas financieros son cosa de dos, y el hecho de que seamos amas de casa, y no aportemos dinero contante y sonante al hogar, no nos da permiso de hacernos a un lado cuando de cuestiones económicas se trata.

Las mujeres somos generalmente muy perceptivas y nos fijamos mucho en los detalles. Quizá usted pueda ver un detalle acerca de las finanzas, que a su esposo se le esté escapando. Dos cabezas piensan mejor que una.

2)      Evite las asociaciones falta de dinero – falta de masculinidad.

Por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia, haga comentarios o tenga conductas que le hagan percibir a su esposo/compañero que usted le encuentra “menos hombre” por tener problemas financieros, o por no haber podido hacerles frente.

Esta percepción, además de ofensiva e injusta para la pareja (ya que un hombre no es sólo un proveedor), le garantiza una reacción negativa de parte de él, y muy probablemente, cerrará los canales de comunicación entre ambos.

3)      Ahorre en lo que pueda.

Quizá usted no esté haciendo un aporte dinerario al fondo familiar actualmente, pero esto no quiere decir que no pueda formar parte de la solución a los problemas.

Muchas de las decisiones de compra cotidianas −si no todas−pasan por sus manos. Tome estas decisiones con conciencia del estado financiero familiar, evite gastos innecesarios, compare precios y modere el consumo del hogar a lo básico indispensable.

4)      Diga “no” cuantas veces haga falta.

En nuestra cultura, los hombres son educados para ser proveedores y, por lo tanto, si no proveen, no están a gusto.

Es muy probable que, en lugar de tomar una decisión de gasto contraria al plan trazado, su esposo intente hacerle “caer en tentación”, preguntándole si a usted le parece bien comprar determinado artículo, o hacer cierto viaje.

En estos casos, diga “no”, sin temores.

Quizá él se moleste, pero luego recapacitará. O quizá, se sienta aliviado, al comprobar que “intentó proveer” a la familia de alguna cosa, y no lo hizo por un motivo “ajeno a su voluntad”, con lo cual su “calidad de proveedor” ha quedado salvada.

5)      Evite tomar las cosas como algo personal y achacar culpas.

Al igual que usted no buscó que la situación financiera se complicara, su esposo/compañero no desea que ésta continúe o se agrave.

Es probable que, a pesar de haberse sentado juntos a hacer cálculos y tomar decisiones financieras, él continúe teniendo impulso por gastar como lo hacía antes. Si esto sucede, intente tomarlo con calma y no verlo como una afrenta o una desconsideración. Recuérdele los términos pactados, y pídale de nuevo que se apegue a ellos, para conseguir la meta financiera que se han propuesto.

6) Considere buscar un empleo fuera de casa, en caso que no lo tenga.

Su trabajo dentro de casa es valioso, y usted misma debe tenerlo presente durante la crisis económica familiar, más que nunca. El cuido de un@ o vari@s niñ@s, el lavado de la ropa, el aseo de la casa, todo ello tendría un costo monetario para la familia, si usted no lo hiciera.

Sin embargo, vale la pena que considere buscar un trabajo para aumentar el ingreso familiar.

No es una decisión fácil, y hay que tomar en cuenta muchos factores.

Si usted puede encontrar un trabajo que pague por todas las tareas que usted dejaría de realizar en el hogar mientras no esté, y además, le ofrecería un excedente para aportar a la solución del problema financiero, entonces esta opción vale la pena.

Por el contrario, si usted sólo ganaría para cubrir los gastos que implica su salida del hogar, emplearse fuera de casa no es buena opción.

¿Y ustedes? ¿Han pasado o están pasando por problemas financieros en su familia? ¿Qué aconsejarían a los esposos que se encuentren en esta situación?

Anuncios

¡Tu opinión me interesa! Comenta aquí...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s