Problemas cotidianos. Soluciones simples.

Ser ama de casa implica un reto de naturaleza diversa…

El límite del caos financiero 5: recomendaciones financieras para parejas

Deja un comentario

http://www.hellocrazy.com/754/es/amor-o-dinero

Recomendaciones financieras para parejas
(Imagen tomada de www.hellocrazy.com)

Es un hecho que nadie quiere tener problemas de dinero. Pero me atrevería a asegurar, que tenemos más temor a los problemas personales causados por los líos con el dinero. En un momento difícil como ese, lo menos que queremos, es que el mal rato que está pasando nuestra economía familiar, se traslade al ámbito de las relaciones de pareja.

Queriendo siempre evitarle a otros las malas experiencias por las que hemos atravesado en nuestra familia, les dejo aquí la entrega final de la serie, con algunos consejos útiles para leer en pareja y aplicar en medio de la crisis:

1) Buscar modos alternativos de diversión, y que no impliquen gastos excesivos:

Casi todo en la vida cotidiana implica un gasto, eso es cierto. Pero podemos siempre encontrar alternativas para compartir el ocio en familia, sin gastarnos un montón de dinero. ¿Qué tal una merienda y un partido de futbol familiar en un parque cercano? ¿O una película en la sala, con palomitas de maíz hechas en casa?

2) Agradecer al otro las cosas que hace para colaborar con el tema financiero:

Cuando se nos viene encima la crisis, cada miembro de la pareja hará casi siempre lo que pueda para amortizarla. Si percibimos en nuestra pareja esos esfuerzos, hágamosle saber que los valoramos, sin importar si ello produce cambios significativos. Hacer un esfuerzo, cualquiera que sea, es una demostración de que se está consciente de la situación, y se desea ayudar. Elogiemos la colaboración.

3) Evitar hablar mal de la pareja frente a terceros, con ocasión de la crisis de fondos:

Esta debería ser una regla para cualquier situación. Sin embargo, a veces la crisis puede llevarnos a estados de tensión tan extremos, que terminamos desahogándonos con otras personas.

Nuestra pareja puede sentirse incómoda, ofendida o molesta de que hablemos mal con otras personas por causa de los problemas de dinero, sin importar si es verdad o no lo que decimos.

Sin mencionar que, cuando se habla mal a la familia acerca de la pareja, esto puede generar resentimientos en las personas que más nos quieren, por sentir que nuestra compañera o compañero de vida no se está portando bien con nosotros.

4) No criticar los desaciertos del otro:

Nadie es infalible, es cierto. Si consideramos que nuestra pareja está equivocando el camino en algo relacionado con el dinero, intentemos expresar nuestro desacuerdo en forma asertiva.

Esto implica, al mismo tiempo, que no debemos sofocar las manifestaciones de frustración, cansancio o preocupación del otro acerca del dinero.

Si hay un problema y, como hemos dicho, no conviene hablar demasiado con terceras personas acerca de ello, necesariamente debemos contar uno con el otro para expresar nuestras emociones, sentimientos y preocupaciones alrededor del tema, sin sobresaltos.

5) No mentir al otro acerca de los “gastos no autorizados”:

Cuando hemos establecido ya un plan de gastos conjunto, es posible que alguno de los miembros de la pareja o ambos, incurramos en un gasto que no se tenía contemplado. Esto puede causar resentimientos, y hacernos aparecer como “egoístas” uno frente al otro. Si hemos cometido un desliz financiero, lo mejor es comunicarlo, y esforzarnos mucho para que no vuelva a ocurrir, de forma que no se pierda la confianza en uno u otro sentido.

6) Equidad:

Si toca reducir gastos o privilegios, se debe reducir para todos y aumentar para todos.

¿Qué significa? Que todos los miembros de la familia estamos atravesando una crisis, y por lo tanto, todos los miembros debemos participar de ella en igualdad de condiciones.

Si no hay lujos para un miembro de la pareja, no debe haberlos para el otro. Si no hay lujos para papá y mamá, tampoco deben existir para los hijos. Todos somos parte del problema, y en esa misma medida, todos debemos ser parte de la solución.

7) Abrirse a la negociación y renegociación (¡y renegociación!) del plan financiero:

El plan financiero trazado para superar la crisis económica familiar puede y debe revisarse con cierta frecuencia, viendo los aciertos y corrigiendo los fallos.

Ambos miembros de la pareja debemos tener claro que la posibilidad de renegociar está abierta, principalmente porque el plan debe responder a ciertos objetivos, y no a los “gustos” o la imposición de alguno de los dos.

8) Asesorarse juntos:

Se llega a la crisis porque no se entiende que se está llegando a la crisis.

Si el conocimiento es poder, ambos miembros de la pareja debemos hacernos con ese conocimiento para salir adelante, y superar en forma definitiva esa “inocencia” que nos hizo caer en problemas en determinado momento.

Además, es más sencillo ponerse de acuerdo acerca del plan financiero que nos sacará de la crisis, si ambos comprendemos cuáles deben ser los objetivos que se persigan.

9) Tener presente que la solución de los problemas financieros puede no ser automática ni inmediata, pero conseguir la paz entre los dos está al alcance de la mano en el corto plazo:

Es frecuente que los problemas de dinero afecten la relación de pareja, más gravemente cuanto más graves son.

Ir en busca de asesoría financiera, trazar un plan, etc., son apenas los primeros pasos, y por lo general, no resuelven la tensión creada en el plano emocional a causa del tema del dinero.

Si esperamos a salir de la crisis para reparar nuestra relación, lo más seguro es que la relación no sobrevivirá para contar el cuento.

Debemos ver el dinero como un tema a mediano plazo, que requiere tiempo y paciencia para solucionarse, y tratar nuestras diferencias personales como un asunto de emergencia y primer orden.

Si conseguimos mejorar nuestra interacción como pareja, el tema del dinero seguirá quizás igual, pero pesará menos.

10) No dejar de soñar juntos con las cosas que se quieren comprar algún día o conseguir en el largo plazo:

Cuando nos vemos atados de manos en el plano económico, es usual que dejemos de conversar o tan siquiera pensar en cualquier sueño o meta que tenga relación con el dinero.

Soñar, tener metas y esperanzas, es parte de la calidad de vida de un ser humano saludable. No dejemos que los números rojos nos arrebaten esos sueños o proyectos en común, como comprar una casa propia o hacer el viaje que siempre hemos querido.

Simplemente hablemos de ellos, como algo que quizá costará un poco más alcanzar, pero no es imposible ni ha dejado de ser importante.

Los planes en común son parte de la identidad fundamental de una buena relación, y alimentarlos es saludable para la estructura de la pareja. Soñar es gratis. Sigamos soñando de la mano.

¿Y ustedes? ¿Han pasado o están pasando por problemas financieros en su familia? ¿Qué aconsejarían a quienes están en esa situación?

Anuncios

¡Tu opinión me interesa! Comenta aquí...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s